martes, 24 de abril de 2018

"Estudio en escarlata" de Arthur Conan Doyle (Sherlock Holmes, 3)


"El año 1878 me gradué de doctor en Medicina por la Universidad de Londres, y a continuación pasé a Netley con objeto de cumplir el curso que es obligatorio para ser médico cirujano en el Ejército. Una vez realizados todos esos estudios, fui a su debido tiempo agregado, en calidad de médico cirujano ayudante, al 5° de Fusileros de Northumberland. Este regimiento se hallaba en aquel entonces de guarnición en la India y, antes de que yo pudiera incorporarme al mismo, estalló la segunda guerra de Afganistán. Al desembarcar en Bombay, me enteré de que mi unidad había cruzado los desfiladeros de la frontera y se había adentrado profundamente en el país enemigo. Yo, sin embargo, junto con otros muchos oficiales que se encontraban en situación idéntica a la mía, seguí viaje, logrando llegar sin percances a Candahar, donde encontré a mi regimiento y donde me incorporé en el acto a mi nuevo servicio.

Aquella campaña proporcionó honores y ascensos a muchos, pero a mí solo me acarreó desgracias e infortunios. Fui separado de mi brigada para agregarme a las tropas del Berkshire, con las que me hallaba sirviendo cuando la batalla desdichada de Maiwand. Fui herido allí por una bala explosiva, que me destrozó el hueso, rozando la arteria subclavia. Habría caído en manos de los ghazis asesinos, de no haber sido por el valor y la lealtad de Murray, mi ordenanza, que me atravesó, lo mismo que un bulto, encima de un caballo de los de la impedimenta y consiguió llevarme sin otro percance hasta las líneas británicas".

Primera novela, de las cuatro, que Arthur Conan Doyle escribió sobre Sherlock Holmes. También fue el debut del carismático detective en el mundo literario. Durante todo el año 1887 se publicó por capítulos en una revista y al año siguiente la misma editora decidió publicarlo en formato libro.

En esta primera novela se narra cómo se conocieron Holmes y Watson. El doctor Watson, de 34 años, le comenta a un amigo suyo que está buscando un compañero para compartir piso en Londres. Casualmente ese amigo trabaja en el mismo laboratorio que Sherlock, que también busca compañero de piso, y les pone en contacto. Tras una primera cita en la que conversan largamente exponiendo sus diferentes puntos de vista, sus defectos y manías, quedan de acuerdo en vivir juntos compartiendo gastos en el 221 B de Baker Street. En ese momento Sherlock tiene 27 años.

Una vez instalados en el nuevo domicilio Watson descubre la auténtica afición de Holmes debido a la gran cantidad de visitas que recibe pidiendo al detective que resuelva sus asuntos, incluyendo a la policía. En esta ocasión es la policía la que solicita su ayuda ante un extraño caso de asesinato: han hallado a un hombre muerto tirado en el suelo de un viejo caserón abandonado. No son capaces de discernir las causas de su muerte porque no hay heridas en el cadáver aunque sí gran cantidad de sangre por las paredes de la habitación y por el suelo. La policía quiere resolver el caso lo antes posible porque, debido a las elegantes ropas que viste el finado, sospechan que es un hombre adinerado y temen la repercusión que pueda tener en Londres que se haya producido el asesinato de alguien importante en semejantes condiciones. Sherlock Holmes no duda en prestarles toda su atención e invita a Watson a que le acompañe en esta aventura.

Lo curioso es que, lo que en principio podría tratarse de un relato corto, se convierte en una novela de más extensión al incluir en medio una novelita de aproximadamente cuarenta y tantas páginas en las que se narran unos hechos que tuvieron lugar muchos años atrás y que, a la larga, han sido la causa del crimen.

Cuando más emoción tiene el relato, puesto que Sherlock ya ha resuelto el asesinato y está a punto de explicar al resto de protagonistas sus deducciones, va y se corta la historia. La novelita inserta se titula "El país de los Santos" y, en mi opinión, no está al mismo nivel literario del resto del relato. Es como si lo hubiera escrito otra persona para alargar el texto. Terminada esta historieta continúa el relato de Watson en el punto en el que lo había dejado y es entonces cuando realmente conocemos las causas del asesinato.

Este relato se puede leer perfectamente saltándose "El país de los Santos" pues, en mi opinión no aporta nada; al contrario, creo que baja el nivel de este relato que, si se hubiera publicado sin ella, sería uno de los mejores de Arthur Conan Doyle.
 

viernes, 13 de abril de 2018

"Roar" Katy Perry



I used to bite my tongue and hold my breath
Scared to rock the boat and make a mess
So I sat quietly, agree politely
I guess that I forgot I had a choice
I let you push me past the breaking point
I stood for nothing, so I fell for everything

You held me down, but I got up
Already brushing off the dust
You hear my voice, you hear that sound
Like thunder, gonna shake the ground
You held me down, but I got up
Get ready, ‘cause I've had enough
I see it all, I see it now
I got the eye of the tiger, a fighter
Dancing through the fire
'Cause I am a champion
And you're gonna hear me roar
Louder, louder than a lion
‘Cause I am a champion
And you're gonna hear me roar

Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
You're gonna hear me roar
Now I'm floating like a butterfly
Stinging like a bee, I earned my stripes
I went from zero, to my own hero
You held me down, but I got up
Already brushing off the dust
You hear my voice, your hear that sound
Like thunder, gonna shake your ground
You held me down, but I got up
Get ready, 'cause I've had enough
I see it all, I see it now
I got the eye of the tiger, a fighter
Dancing through the fire
'Cause I am a champion
And you're gonna hear me roar
Louder, louder than a lion
'Cause I am a champion
And you're gonna hear me roar

Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
You're gonna hear me roar

Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
(You'll hear me roar)
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
You're gonna hear me roar
Roar-or, roar-or, roar-or
I got the eye of the tiger, a fighter
Dancing through the fire
'Cause I am a champion
And you're gonna hear me roar
Louder, louder than a lion
'Cause I am a champion
And you're gonna hear me roar

Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
You're gonna hear me roar

Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
(You'll hear me roar)
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh
You're gonna hear me roar
  

lunes, 2 de abril de 2018

"La guerra de los mundos" de H. G. Wells


"En los últimos años del siglo diecinueve nadie habría creído que los asuntos humanos eran observados aguda y atentamente por inteligencias más desarrolladas que la del hombre y, sin embargo, tan mortales como él; que mientras los hombres se ocupaban de sus cosas eran estudiados quizá tan a fondo como el sabio estudia a través del microscopio las pasajeras criaturas que se agitan y multiplican en una gota de agua. Con infinita complacencia, la raza humana continuaba sus ocupaciones sobre este globo, abrigando la ilusión de su superioridad sobre la materia. Es muy posible que los infusorios que se hallan bajo el microscopio hagan lo mismo. Nadie supuso que los mundos más viejos del espacio fueran fuentes de peligro para nosotros, o si pensó en ellos, fue sólo para desechar como imposible o improbable la idea de que pudieran estar habitados. Resulta curioso recordar algunos de los hábitos mentales de aquellos días pasados. En caso de tener en cuenta algo así, lo más que suponíamos era que tal vez hubiera en Marte seres quizá inferiores a nosotros y que estarían dispuestos a recibir de buen grado una expedición enviada desde aquí. Empero, desde otro punto del espacio, intelectos fríos y calculadores y mentes que son en relación con las nuestras lo que éstas son para las de las bestias, observaban la Tierra con ojos envidiosos mientras formaban con lentitud sus planes contra nuestra raza. Y a comienzos del siglo veinte tuvimos la gran desilusión".

Ya había leído este libro hace unos años; pero decidí volver a leerlo y, a pesar del tiempo transcurrido entre una lectura y otra, la novela me ha parecido igual de original, igual de fresca y muy valiente por parte de su autor por lanzarse "al vacío" y escribir una historia de este tipo, sentando un precedente y creando un subgénero dentro de la ciencia ficción que todavía perdura.

"La guerra de los mundos" es la primera novela conocida de ciencia ficción que describe una invasión marciana a la Tierra. Fue publicada en el año 1898, fecha en la que debemos tener en cuenta que no habían sucedido todavía ninguna de las dos terribles guerras mundiales, por lo que el ataque marciano debió impresionar a los lectores de la época todavía más. A partir de esta novela se han escrito multitud de ellas imitándola pero, en mi opinión, ninguna la ha superado. Incluso ha sido llevada al cine y a la televisión, con mayor o menor acierto, en incontables ocasiones. ¿Recordáis la forma de vencer a los extraterrestres en la archimegafamosa película "Independence Day"? Pues eso.

Un escritor de artículos de ciencia, cuyo nombre no se menciona en toda la novela, nos narra lo ocurrido seis años atrás. Él se encontraba de visita en el observatorio de Ottershaw invitado por un famoso astrónomo cuando vio a través de un telescopio cómo se producía una extraña explosión en el planeta Marte. Este hecho revoluciona el mundo científico que no se explica de qué puede tratarse y menos todavía teniendo en cuenta que las misteriosas explosiones se han ido repitiendo hasta llegar al número de diez.

Unos días más tarde cae un meteoro en un pueblo cercano a Londres, lugar donde vive el narrador. Se acerca para ver lo que ha ocurrido y descubre que el objeto que ha caído no es un meteoro sino un cilindro artificial. Los ingenuos terrícolas empiezan a acudir en masa al lugar donde permanece el extraño cilindro cuando, de pronto, una parte del mismo empieza a girar abriéndose una puerta.

El horror se desata.

Los marcianos construyen trípodes metálicos con los que poder moverse con soltura por nuestro planeta arrasándolo todo a su paso, utilizan un rayo calórico y un extraño humo negro que son sinónimo de destrucción masiva. Nada puede pararles, ni siquiera el ejército que entra en acción en cuanto empiezan los primeros ataques.

Al día siguiente, veinticuatro horas después de la llegada del primer cilindro, llega el segundo, y así, uno cada día hasta completar los diez cilindros enviados desde Marte.

Empieza la lucha de nuestro protagonista, el narrador sin nombre, y del resto de la humanidad por sobrevivir a los marcianos, a su rayo calórico, al humo negro venenoso, a la hierba roja que vino en los cilindros con los marcianos y que lo está devorando todo, a la caótica evacuación, al desorden mundial, al miedo, a la desolación, a la devastación, a la lucha entre iguales por la supervivencia, a la locura,...

Magnífica novela, estremecedora y atemporal puesto que los comportamientos humanos se repiten una y otra vez a lo largo de la historia cuando han ocurrido catástrofes o tragedias humanitarias. En esos momentos los humanos volvemos a nuestros primitivos orígenes y, por encima de todo, está la lucha por la supervivencia, olvidando la educación, las normas de convivencia y la solidaridad.

Un clásico imprescindible.