lunes, 6 de febrero de 2017

"Círculos" de Manuel Ríos San Martín

 
"Al principio todo era caos y confusión, viento y oscuridad -vocifera un telepredicador latinoamericano en un televisor 4K de ultra alta resolución-, pero Dios navegaba por encima de las aguas y dijo: "Haya luz", y ¡¡hubo luz...!!".
 
Varios monitores OLED de diferentes pulgadas iluminan una habitación en penumbra. El sonido no está alto y se entremezcla con unos jadeos de fondo. Se oyen noticias: un resumen de la actualidad del año en un montaje trepidante a ritmo de rock. El color de la imagen es saturado, plano, intenso, sin textura. La presentadora se dirige a cámara con total seguridad. Tiene el pelo corto, rubio, los labios rojos, es una experta locutora. Pero está hablando de la basura".
 
Estupenda y aterradora novela cuyo original argumento nos invita a la reflexión sobre las redes sociales y su impacto en nuestra sociedad; y sobre el mal uso que de ellas puede hacerse conduciendo a los seres humanos al caos total a través de la manipulación extrema y del exceso de información sin contrastar. 
 
La trama se desarrolla en la ciudad de Londres en un futuro muy próximo, tanto que casi podemos tocarlo con las puntas de los dedos. Una sociedad en decadencia que se mueve al ritmo que marcan las redes sociales y la televisión, sin valores, sin metas, sin sentido común, sin empatía, donde todo resulta deprimente y sucio. Una televisión en la que todo vale, en la que lo importante es conseguir el mayor nivel de audiencia a costa de lo que sea, sin medir las consecuencias. Una televisión en la que se bombardea constantemente a los televidentes con programas deprimentes y noticias sobre asesinatos, enfermedades, atentados,... Una noche, el joven participante de un reality muere en directo atacado por dos tiburones mientras intentaba superar una difícil prueba que le permitiría conseguir un lujoso apartamento. Inmediatamente las redes sociales entran en ebullición y el desgraciado accidente se convierte en trending topic. Poco a poco, tras el impacto inicial y a medida que van pasando los minutos, empieza a surgir la sospecha de que, en realidad, se trata de un asesinato perfectamente planeado.
 
Tuve acceso a esta novela a través de un enlace de Edición Anticipada y, antes de llegar al tercer capítulo, pasé olímpicamente de leer en digital, me fui a El Corte Inglés y compré la novela. A mí las buenas historias me gusta leerlas en papel (¡llamadme antigua!) y quiero tener el libro en mi estantería dispuesto a volver a ser leído en cualquier momento.
 
La novela está estructurada en seis capítulos subdivididos, a su vez, en otros capítulos no muy largos, consiguiendo de esta forma agilizar la lectura al máximo. La acción va de menos a más. El autor nos va llevando poco a poco a su terreno hasta que entramos en una vorágine vertiginosa en la que los acontecimientos se suceden a tal velocidad que, en más de una ocasión, me vi obligada a dejar de leer para tomarme un respiro. Pensaba que la tensión había llegado a su punto álgido; pero, al continuar con la lectura, enseguida me daba cuenta de que aún iba más allá. Los capítulos finales me resultaron de infarto. El ritmo es trepidante, con descripciones tan realistas del lugar y de lo que está ocurriendo que me producía auténtica angustia.
 
El lenguaje es claro y sencillo con gran variedad y riqueza de vocabulario, lo que resulta muy positivo en el conjunto de la novela ya que la hace amena y agradable de leer. No se producen altibajos en la narración y el autor consigue tenernos enganchados desde el principio hasta el final.
 
En cuanto a los personajes, ¿qué os puedo decir sobre ellos? Pues que hay muchos, que están perfectamente estructurados y que, en mi opinión, son muy sólidos.
 
En primer lugar conocemos a Patrizia, la protagonista principal. Es una joven que no está contenta con el mundo en el que le ha tocado vivir, ni con la sociedad que la rodea, ni con ella misma. Se siente sola y perdida en un mundo totalmente deshumanizado. Su vía de escape para sentirse viva es autolesionarse y subir las fotos a Instagram para recibir, en pocos segundos, miles de "me gusta" de seguidores a los que no conoce.
 
Esta necesidad de sentirse viva y de intentar cambiar el mundo la acerca a una de las tribus urbanas más peligrosas de la ciudad, el Grupo Attak, que presume de luchar contra la manipulación de los medios de comunicación, contra la televisión idiotizante y contra las estructuras capitalistas del Estado. First es el apodo con el que se conoce a su carismático líder, un personaje enigmático y de turbias intenciones.
 
Pero el personaje que me ha robado el corazón ha sido Franz Jellineck, el inspector jefe de la policía encargado de dirigir la investigación del asesinato del concursante. Es un hombre desaliñado y cansado ya de la vida que lleva; pero con un sentido del humor, una ironía y una inteligencia fuera de lo común. Duro y valiente cuando no duda en enfrentarse y dar la cara en las situaciones más arriesgadas y lleno de ternura cuando llega a casa y cuida de su esposa víctima de una enfermedad degenerativa que la tiene postrada en la cama convertida en un vegetal.
 
Hay muchos más personajes interesantes. Está Patrick Shulttheiss, el guapo presentador de moda; Klimt Owd, presidente de la cadena de televisión Ondaseven; Laszlo, el novio de Patrizia; Mac, Jam y otros miembros de Attak; James Castro, el jefe de antena para el que todo vale a cualquier precio; Fesser y White, los policías que ayudan a Jellineck en su investigación; y muchos otros más, incluidos los que aparecen únicamente a través de las redes sociales.
 
Una de las muchas cosas que me han llamado la atención es que esta novela es muy visual,  la trama se desarrolla ante nuestros ojos como si fuera una película; podemos ir imaginando paso a paso cada secuencia y cada plano. Así que, no me extrañaría nada ver, en un corto espacio de tiempo, que se ha llevado al cine o a la televisión. Por si acaso, yo ya tengo seleccionado el casting (¿se dice así?)
 
En fin, que me ha parecido una estupenda novela de un escritor que nos va a obsequiar con grandes ratos de lectura en el presente y en el futuro.
 
Por último, os lanzo un pequeño desafío. El autor, al más puro estilo Hitchcock, nos hace un guiño a los lectores y aparece en la novela como uno más de los muchos personajes que la pueblan. No voy a decir dónde ni cómo; pero os reto a que le encontréis. Para ayudaros un poquito os daré una pista: sale en dos ocasiones. ¡Hale, a buscar! 
 

"... y las tinieblas no la vencieron"
 
 

2 comentarios:

  1. Este jueves a las 22:00 comentaremos esta reseña y otras en Twitter desde la cuenta @circulosnovela #circulos

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