jueves, 25 de mayo de 2017

"Euphoria" Loreen



Why?
Why can't this moment last forevermore?
Tonight, tonight eternity's an open door…
No, don't ever stop doing the things you do
Don't go, in every breath I take I'm breathing you…

Euphoria, forever, till the end of time
From now on, only you and I
We're going up

Euphoria, an everlasting piece of art
A beating love within my heart
We're going up

We are here, we're all alone in our universe
We are free, where everything's allowed
And love comes first
Forever and ever together, we sail into infinity
We're higher and higher and higher
We're reaching for divinity

Euphoria, forever, till the end of time
From now on, only you and I
We're going up

Euphoria, an everlasting piece of art
A beating love within my heart
We're going up

Forever we sail into infinity
We're higher, we're reaching for divinity…

Euphoria, euphoria
We're going up

Euphoria…, an everlasting piece of art
A beating love within my heart
We're going up
Euphoria, euphoria
We're going up

 

jueves, 18 de mayo de 2017

Novelas y relatos de Sherlock Holmes

 
Uno de mis personajes literarios favoritos es sin duda Sherlock Holmes. Le descubrí siendo apenas una adolescente cuando un diario, cuyo nombre no recuerdo, empezó a regalar cada día, durante los meses de julio y agosto, una novela corta de algún autor importante. Así fue también como descubrí a Lovecraft, pero eso ya lo contaré más adelante.
 
El caso es que, a partir de la lectura de aquellas pequeñas novelas, empecé a interesarme por ese personaje tan inteligente, observador y metódico, por sus interesantes experiencias y por sus brillantes deducciones en el mundo de la investigación policial.
 
Descubrí que las aventuras de Sherlock Holmes estaban compuestas por un gran número de relatos cortos y de solo cuatro novelas que podríamos considerar largas, aunque en realidad tampoco son muy extensas. Su autor, Arthur Conan Doyle, los publicaba semanalmente en diferentes diarios de la época (finales del siglo XVIII y principios del XIX). Cuando concluía el año reunía todos los relatos y los publicaba como un solo volumen independiente. En total publicó nueve libros que corresponden a los siguientes títulos:  
 
"Estudio en escarlata" (1887).
 
"El signo de los cuatro" (1890).
 
"Las aventuras de Sherlock Holmes" (1892).
 
"Las memorias de Sherlock Holmes" (1894). 
 
"El sabueso de los Baskerville" (1902).
 
"El regreso de Sherlock Holmes" (1905). 
 
"El valle del terror" (1915). 
 
"El último saludo de Sherlock Holmes" (1917). 
 
"El archivo de Sherlock Holmes" (1927).
 
Pues bien, dicho lo anterior paso a comentar brevemente la finalidad de esta entrada que no es otra que hacer un listado ordenando cronológicamente los relatos y novelas de Sherlock Holmes y, cuando digo cronológicamente, no me refiero al orden de publicación sino al orden en la "línea de vida" de Sherlock Holmes.
 
Hasta hace no mucho tiempo había ido leyendo los relatos de Holmes tal y como caían en mis manos. En uno era muy joven, en el siguiente ya estaba retirado, en otro vivía con Watson, después leía uno en el que Holmes y Watson ni se conocían. En fin, un desastre.
 
Un día decidí intentar leer todas sus novelas y relatos organizados cronológicamente. Me dediqué a buscar información de todos ellos y, al final, llegué al listado que os dejo a continuación.
 
El primer relato que aparece en la lista es "La corbeta Gloria Scott". Es la primera aventura de Holmes. Transcurre durante su época de estudiante universitario en Oxford cuando Sherlock tenía apenas 20 años y, ni siquiera conocía a Watson. A partir de aquí, si los leemos en orden, sabremos que el profesor Moriarty (malo entre los malos) fue el profesor de matemáticas de Holmes en la facultad, conoceremos a sus amigos de juventud,  descubriremos las penurias económicas y malos momentos que vivió hasta poder establecerse como investigador privado en Londres, podemos disfrutar del momento en que buscó compañero de piso y apareció Watson, viviremos el primer y único gran amor de Sherlock, la encantadora Irene Adler que tanta huella dejó, los sucesivos matrimonios de Watson, sus últimos años cuando ya estaba jubilado y se dedicaba a la apicultura,...
 
Me parece interesante verles madurar a través del tiempo (entre el primer relato y el último transcurren cuarenta y un años) y cómo la vida y la experiencia les hacen cambiar y evolucionar como personas.
 
Entre el primero y el último de los relatos descubriremos cientos de aventuras, personajes, misterios y secretos familiares que no nos dejarán indiferentes y, por descontado, conoceremos a un personaje único que se ha convertido en toda una leyenda de la literatura policíaca.
 
1.- "La Gloria Scott".
2.- "El ritual de Musgrave".
3.- "Estudio en escarlata". (Novela)
4.- "La banda de lunares".
5.- "El paciente residente".
6.- "El aristócrata solterón"
7.- "La aventura de la segunda mancha".
8.- "Los hacendados de Reigate".
9.- "Escándalo en Bohemia".
10.- "El hombre del labio retorcido".
11.- "Las cinco semillas de naranja".
12.- "Un caso de identidad".
13.- "La Liga de los Pelirrojos".
14.- "La aventura del detective moribundo".
15.- "El carbunclo azul".
16.- "El valle del terror". (Novela)
17.- "El rostro amarillo".
18.- "El intérprete griego".
19.- "El signo de los cuatro". (Novela)
20.- "El sabueso de los Baskerville". (Novela)
21.- "El misterio de Copper Beeches".
22.- "El misterio de Boscombe Valley".
23.- "El oficinista del corredor de bolsa".
24.- "El Tratado Naval".
25.- "La caja de cartón".
26.- "El dedo pulgar del ingeniero".
27.- "El hombre encorvado".
28.- "La aventura de Wisteria Lodge".
29.- "Estrella de Plata".
30.- "La corona de berilos".
31.- "El problema final".
32.- "La aventura de la casa vacía".
33.- "La aventura de las gafas de oro".
34.- "La aventura de los tres estudiantes".
35.- "La aventura de la ciclista solitaria".
36.- "La aventura de Peter "el Negro"".
37.- "La aventura del constructor de Norwood".
38.- "La aventura de los planos del Bruce-Partington".
39.- "La aventura de la inquilina del velo".
40.- "La aventura del vampiro de Sussex".
41.- "La aventura del delantero desaparecido".
42.- "La aventura de Abbey Grange".
43.- "La aventura del pie del diablo".
44.- "La aventura de los monigotes".
45.- "La aventura del fabricante de colores retirado".
46.- "La aventura de Charles Augustus Milverton".
47.- "La aventura de los seis Napoleones".
48.- "El problema del puente de Thor".
49.- "La aventura del colegio Priory".
50.- "La aventura de Shoscombe Old Place".
51.- "La aventura de los tres Garridebs".
52.- "La desaparición de Lady Frances Carfax".
53.- "La aventura del cliente ilustre".
54.- "La aventura del Círculo Rojo".
55.- "La aventura del soldado de la piel descolorida".
56.- "La aventura de Los Tres Frontones".
57.- "La aventura de la piedra de Mazarino".
58.- "La aventura del hombre que se arrastraba".
59.- "La aventura de la melena del león".
60.- "El último saludo".  

jueves, 11 de mayo de 2017

Lush

No suelo comprar productos de Lush habitualmente porque, aunque son muy buenos, la verdad es que resultan bastante caros. Pero una vez al año hago una excepción y me doy un capricho.
 
Lush es una marca de cosmética que lleva muchos años en el mercado. Empezó haciendo productos para el cabello y más tarde fue la principal proveedora de la famosísima cadena de tiendas Body Shop. Los productos que utilizan son cien por cien naturales y están elaborados de forma artesanal, sin conservantes y, sobre todo, sin testar en animales. Además todos sus envases son reciclados.
 
Pues bien, este año los productos que compré y que ya he terminado son los siguientes:
 

 
Exfoliante de ducha Rub Rub Rub. Sin ningún tipo de duda es el mejor exfoliante corporal que he probado y, tal y como indica el envase, si tienes mucha prisa también puedes utilizarlo para lavarte el cabello. Es increíble lo suave y limpia que deja la piel, la sensación de frescor y el maravilloso olor a limón y a flor de mimosa que dura todo el día y más. Para que actúe como exfoliante le han añadido sal de mar, rica en minerales y extra-limpiadora. Además, como es un producto natural, con el agua calentita de la ducha se disuelve totalmente y no deja rastros ni en la bañera o ducha ni en las tuberías. Este exfoliante se ha convertido en uno de mis básicos. 
 
 
 

 
Gel de ducha Snow Fairy. Compré este gel de ducha para probarlo porque había oído hablar tantas maravillas sobre él que, la verdad, ya estaba intrigada, pero siento llevar la contraria a miles de fans del Snow Fairy porque a mí no me ha gustado. Lo venden solo en una edición limitada especial que hacen en navidades y cuando se termina no hay más hasta el año siguiente. Los comentarios sobre él son: que huele muy bien, que hace mucha espuma, que su color rosa fosforito es precioso, que patatín, que patatán... Es cierto que hace muchísima espuma y que huele bien, pero huele a chuchería y, es tan intenso, que a mí se me hacía demasiado empalagoso. Tampoco me ha gustado que su textura es excesivamente densa y cuesta mucho sacarlo de la botella, sobre todo, cuando ya te va quedando poco gel. Y lo peor de todo, al menos para mí, es que tiene brillantina y odio la brillantina en los productos de belleza (cremas, labiales, sombras de ojos, coloretes, pre-bases,...).
 
 
 

 
Barrita de masaje Strawberry Feels Forever. Esta barrita de masaje huele maravillosamente bien a fresa. Está compuesta por fresas machacadas, aceite de cacao, aceite de karité, aceite de coco, aceite de bergamota y extracto de flores de hibisco entre otros ingredientes. Su forma de aplicación es muy sencilla: solo hay que coger la barrita y, con el calor de las manos, hacer que se derrita un poquito convirtiéndose en aceite y ya está lista para masajear. Me ha gustado aunque también le encontré una pega: que el colorante que utilizan para dar ese tono fresa tan bonito mancha la ropa y mancha la piel. Cada vez que me la he aplicado he tenido que pasarme después por toda la zona un pañuelo de papel para limpiarme el color rosa que cubría la piel. ¡Una lástima! De todas maneras no dejé de utilizarla, incluso como perfume, hasta que se acabó.
 
Actualmente estoy utilizando otros productos de Lush como, por ejemplo, el champú ¡A toda caña! o el acondicionador para el cabello Súper Vegetariano. Cuando los termine, junto con algunos más que tengo por ahí, volveré a hacer otra entrada como esta.

domingo, 7 de mayo de 2017

"Matrioska" (Anónimo)


 
"El viejo Serguei había nacido al sur de la ribera oriental del Volga, cerca de la región del Caúcaso. Como sus padres, y los padres de sus padres, y aún incluso los padres de éstos, el viejo Serguei había dedicado su vida a transformar la madera. Como ya habrán imaginado, era carpintero. Fabricaba desde muebles a hermosos juguetes, caballos de cartón y móviles, pasando por silbatos tallados y hasta instrumentos musicales. Cada semana, salía a recoger la madera necesaria para sus jornadas de trabajo. La seleccionaba de forma precisa, y de una sola ojeada sabía para qué podría ser utilizada. Aquella noche había caído una abundante nevada. Sin embargo, cuando los primeros rayos perezosos de sol comenzaron a despertar, y pese al frío que helaba hasta el aliento, Serguei salió de la cabaña y recorrió lentamente el camino hacia el bosque. El suelo y las hojas de los árboles aparecían completamente pintados por la inmaculada nevada y aún incluso los rayos del sol, que empezaban a despuntar, reflejaban y lo deslumbraban con su luz blanquecina. 
 
Serguei recorrió un largo camino y no encontró más que pequeños maderos y troncones que, como mucho, le servirían para azuzar la estufa de la casa. Aquel no parecía que fuera a ser un día productivo porque los empleados de los grandes aserraderos no habían dejado ningún tronco olvidado o podrido. De pronto, en un claro del bosque, el viejo Serguei se fijó en un montón de nieve que sobresalía en el llano. Se acercó pensando que se trataría de un animal agazapado y al agacharse vio el más hermoso de los troncos que nunca antes había recogido. La madera, blanquecina, parecía brillar bajo los primeros rayos, y del grueso del tronco surgía un halo de vida, casi tan intenso como el de los oseznos al nacer. Serguei cogió con todas sus fuerzas el tronco en sus manos y lo llevó a casa. Pero, así, con aquella fuerza que desprendía, el viejo Serguei no sabía qué fabricar con él. Debía ser, sin duda, algo muy especial.
 
Durante los siguientes dos días, con sus respectivas noches, Serguei no podía comer, ni dormir, ni trabajar. Tal era su obsesión por aquel tronco. Finalmente, una mañana, cuando había caído rendido por el cansancio, despertó y decidió, sin más, que fabricaría una muñeca. Aquel mismo día puso el tronco sobre la mesa de trabajo y empezó a tallarla suave y delicadamente. El trabajo, arduo, duró más de una semana, y cuando la terminó Serguei se sintió tan orgulloso de su obra que decidió no ponerla en venta y la guardó consigo... sin, duda, para que lo acompañara en su soledad. Le puso por nombre Matrioska.
 
Cada mañana, Serguei se levantaba y la saludaba cortésmente antes de iniciar sus tareas:
 
-Buenos días, Matrioska.
 
Un día tras otro repetía la misma cantinela, hasta que, de pronto, una mañana, un tenue susurro le respondió:
 
-Buenos días, Serguei.
 
El viejo Serguei se quedó tremendamente impresionado y repitió:
 
-Buenos días, Matrioska...
 
-Buenos días, Serguei -le contestó la muñeca, en un hilo de voz.
 
Maravillado, Serguei se acercó a la muñeca para comprobar que era ella quien hablaba y no sus viejos oídos los que le jugaban una mala pasada y, desde aquel día, vio acompañada su soledad por la pequeña Matrioska, que era un pozo de palabras y risas, y lo distraía y alegraba en su trabajo diario. Eso sí, Matrioska sólo hablaba cuando los dos, carpintero y muñeca, estaban solos.
 
Una mañana Matrioska despertó muy triste. Serguei, que no tenía un pelo de tonto, había venido observando la tristeza en los ojos de la muñeca desde hacía varias semanas. Tras mucho rogarle, Matrioska, un poco avergonzada, le explicó que ella veía cada día por la ventana a los pájaros con sus crías, a los osos con sus oseznos, y hasta a las orugas que parecían verse perseguidas por millones de oruguitas que se enganchaban unas a otras formando una gran cordada...
 
-Incluso tú -apuntó Matrioska- tú me tienes a mí, pero yo también querría tener una hija.
 
-Pero entonces -respondió Serguei- tendría que abrirte y sacar la madera de dentro de ti, y sería doloroso y nada fácil.
 
-Ya sabes que en la vida las cosas importantes siempre suponen pequeños sacrificios -respondió la dulce Matrioska.
 
Y así fue como el viejo Serguei abrió a Matrioska y extrajo cuidadosamente la madera de su interior para hacer una muñeca, casi gemela, pero un poco más pequeña, a la que llamó Trioska. Desde aquel día, cada mañana, al levantarse, saludaba:
 
-Buenos días, Matrioska; buenos días, Trioska.
 
-Buenos días, Serguei; buenos días, Serguei -respondían ellas al unísono.
 
Ocurrió que también Trioska sintió la necesidad de ser madre. De modo que el viejo Serguei extrajo la madera de su interior y fabricó una muñeca aún más pequeña, a la que puso por nombre Oska. Al cabo de un tiempo también Oska quería tener su propia hija, pero al abrirla Serguei se dio cuenta de que sólo quedaba un mínimo pedazo de madera, tan blanca como el primer día, pero del tamaño de un garbanzo. Sólo una muñeca más podría fabricarse. Entonces el viejo Serguei tuvo una gran idea. Fabricó un pequeño muñeco, y antes de terminarlo, le dibujó unos enormes bigotes y lo puso ante el espejo diciéndole:
 
-Mira Ka,... tú tienes bigotes. Eres un hombre, o sea, recuerda que no puedes tener un hijo o una hija de dentro de ti.
 
Después abrió a Oska. Puso a Ka dentro de Oska. Cerró a Oska, abrió a Trioska. Puso a Oska dentro de Trioska. Cerró a Trioska, abrió a Matrioska. Puso a Trioska dentro de Matrioska y cerró a Matrioska.
 
Y esta es la historia de Serguei y su muñeca Matrioska. Un día Matrioska desapareció y nunca la han vuelto a encontrar. Estará en alguna tienda de antigüedades o en la estantería de alguna vieja librería. Si la encuentran no duden nunca en darle el mayor cariño, porque ella no dudó en hacer el mayor de los sacrificios por alcanzar algo tan importante como la maternidad".
 
 
(Dedicado a todas las madres)
 

jueves, 4 de mayo de 2017

Auguste y Louis Lumière



“El cine es un invento sin futuro”. Son palabras de los hermanos Lumière. ¿Sorprendente? Pues la verdad es que sí puesto que fueron precisamente ellos los inventores del cine.
 
Auguste (1862-1954) y Louis (1864-1948) eran hijos de un conocido pintor retratista que se había retirado para dedicarse en exclusiva al negocio de la fotografía. Los dos hermanos siguieron con el negocio familiar.
 
En 1894, el padre de los Lumière fue invitado a presenciar una demostración del funcionamiento del kinetoscopio de Edison. El invento le fascinó y propuso a sus hijos que buscasen la manera de mejorarlo.
 
En 1895 Louis consiguió construir en Lyon el primer aparato cinematográfico. Con él rodó su primera película: la salida de los obreros de la fábrica de su padre. Tenía un minuto de duración y emplearon 17 metros de película.
 

 
Los hermanos Lumière tomaron la decisión de mostrar en público sus trabajos y descubrimientos y para ello eligieron un local decorado al estilo oriental, el Salón Indio del Gran Café del Boulevard de los Capuchinos en París. Pensaron que siendo el local pequeño pasaría más desapercibido si la proyección era un fracaso. Como curiosidad podemos apuntar que ya en aquella primera proyección se cobró entrada al público.
 
La primera proyección se llevó a cabo el día 28 de diciembre de 1895, duró quince minutos y acudieron exactamente 35 personas, entre las que se encontraba Georges Mèliés. Los espectadores quedaron petrificados, boquiabiertos, estupefactos y sorprendidos. Corrió la voz, los periódicos elogiaron aquel “espectáculo insólito” y el segundo día las colas ocuparon la calle. Lleno absoluto de la sala.
 
Las películas que proyectaban eran la salida de la fábrica de la familia (que además de ser su primera película representaba un homenaje a su empresa), sus hijos comiendo, soldados haciendo instrucción, niños riñendo, un herrero trabajando, una partida de cartas, la demolición de un muro, un baño en el mar…
 
Pero las que triunfaron por encima de las demás fueron dos: “Llegada del tren a la estación” y “El regador regado”.
 
 
La primera fue terrorífica para el público que horrorizados por la locomotora que parecía dirigirse directamente hacia ellos se levantaron gritando de sus asientos para huir de la sala.
 

“El regador regado” duraba escasamente un minuto y se puede considerar la primera película de humor de la historia del cine.